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ITSTYLESONGS BY NAOMI PREIZLER

ITSTYLESONGS BY NAOMI PREIZLER

NAOMI PLAYLIST ITSTYLESONGS

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 “#ITSTYLESONGS BY NAOMI PREIZLER!”

Si tuvieras que vincular a la música con un estado emocional, ¿Cuál sería? 

Con todos. La música es capaz de transportarnos a todos los estados emocionales. Tiene ese poder.

¿Tres bandas que no pueden faltar en tu playlist? 

Grimes, The Velvet Underground y Pulp. 

Hace muy poco tiempo te lanzaste a universo. ¿Cómo decidiste incursionar en la música? Contanos más sobre esta faceta tuya…

Es algo que vengo pensándolo hace un par de años. Siempre me gustó y tomé clases de canto, danza y teatro acá y en New Yoyk (donde viví casi tres años), pero me incliné más por las artes visuales, porque no necesitaba un equipo.Aunque hay algo que me sucede con la música y va más allá de los sonoro; tiene que ver con el cuerpo. Con como responde el cuerpo a la música. Me gusta mucho la expresión corporal y la música me transforma, es el arte más completo; incluye lo performático, lo narrativo, lo visual, lo rítmico, la danza y obviamente lo sonoro.

La primera vez que canté en vivo fue en un desfile en el 2013 acá en Buenos Aires, un tema de The Velvet Underground & Nico; es que Nico era modelo y su encanto iba más allá de la voz, de hecho todo lo otro hacía que su voz grave e imperfecta sea hermosa y creíble.Después de ese desfile empecé a urgar en un blog mío, en desuso,  donde narraba situaciones del mundo de la moda cuando vivía en París en el 2010. El DJ del desfile, Felipe Zamorano Graffigna, le puso música al que fue mi primer tema llamado Waiting Line (2013). Waiting Line habla de una instalación que vi en el Grand Palais del artista francés Christian Boltanski. La obra era impactante, una grúa levantaba prendas amontonadas en una montaña gigante.

Esa imágen me pareció muy propia del mercado de la moda o del arte. Un montón de personas desesperadas por estar ahí arriba para ser vistos y elegidos por alguien “importante”. Esas personas son abstraídas por la masa, ya perdieron su identidad propia. Al minuto en el que nos convertimos en un objeto para complacer a un sistema perdemos nuestro alma. Yo lo perdí algunas veces, pero el arte logró que lo recupere. Porque con el arte pude escupir todo lo que tenía guardado.

En Japón descubrí la danza Butoh y aprendí que no hay cómo sin un qué.Pasó un tiempo desde Waiting Line, y a fines del 2014 conocí a Julián Aznar (“Electric Gigolo”/ Early Singles, disco nominado al premio Gardel) con quien compartimos una estética y visión similar y se convirtió en mi productor. El tenía una idea muy clara para conmigo y era la de ser yo misma, sin disfraces ni sobrenombres, como en mis autorretratos.

En el verano ambos nos quedamos en Buenos Aires y nos juntamos largas horas casi todos los días para componer nuestros temas electrónicos con influencias de varios países en los que viví como modelo. Al día de hoy tocamos seis veces en vivo y hace unas semanas grabamos nuestro primer video clip, “I’m a model”, con dirección de Marcos Medici y el arte de Jazmín Calcarami, una maquilladora muy talentosa. El video mezcla la pintura con el cuerpo y mi cara. Me gustan los colores y la música tiene muchos.
A veces me da vergüenza exponerme tanto, es mi mayor desafío, pero elijo ser honesta porque también hay un público. Y todos merecemos la verdad.

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