EXHIBIR TU CUERPO EN REDES SOCIALES

Foto: Hey Indi

Esta es una de las secciones que más amo de It Style porque siento que podemos hablar de una a una. Podemos simular aunque sea por un momento que esto es algo que te lo estoy contando a vos nada más. Que invita un poco a la reflexión y al debate. O al menos, lo que intento hacer es que se interpelen a ustedes mismas.

Es una de las secciones en la que trato de no hacer abuso porque les hablo desde mi fluir, mi esencia y mi conciencia. Y si hay un tema que esta última semana me estuvo dando vueltas por la cabeza es la exhibición que hacemos de nuestros cuerpos en redes sociales. De nosotras, de lo que somos o de lo que aparentamos ser.

¿Cuál es el fin de exhibirnos en redes sociales? ¿Qué es lo que buscamos? Yo, por mi parte, como les digo hace siete años lo que buscaba era poder insertarme profesionalmente. Algo que gracias a mi esfuerzo hice. Pero en este juego de mostrar, en qué medida mostrar y hasta qué punto estamos dispuestos ceder nuestra privacidad corporal y social encontramos límites difusos.

Hoy en el bondi pensaba que si no tuviera un Instagram para este espacio, posiblemente lo que comunicara en redes sociales “como una persona sin un rol social visible” seria poco y nada. Soy de las que tratan de apartar el celular cuando tengo una conversación en el mundo real. Lucho contra la dispersión de esa hiperconectividad que me hace estar a mil por hora cuando laburo en la computadora.

Pero también veo que nosotras, como mujeres, en muchos casos sufrimos por la exposición. Y más todas las que se perfilan o aspiran a hacer una carrera de influencer. Un término o una definición de ser que no existía ni por cerca cuando hace siete años empecé a escribir en este espacio. También sufre la chica que quiere hacer un vivo y no consigue la cantidad de espectadores que esperaba. Paremos la mano.

¿Por qué? Aunque siento que son múltiples las razones que nos llevan a ser tal o cual cosa, a sacarnos tal o cual foto para acompañarla de un epígrafe que tenga engagement, parece que cuánto más desnuda estás en la foto, más garpa. Te likean. 

Lo digo desde una posición muy personal, casi pecando de opinóloga. Hay un juego que es bastante perverso; el de mostrar la piel para medir más, para ser más canchera, hacer mil vivos en Instagram para ver cuánta gente te lee o te sigue.  Te forzás a ser lo que creés que los demás quieren ver de vos y que va a funcionar. Aún si eso significa perder un poquito de tu esencia. Como si ganara la más desvergonzada pero sin caer en lo porno. Gana la imagen por sobre lo que sos, por dentro.

Entramos en un juego de legitimar lo que somos y se convierte en destructivo. Parece que los “me gusta de una foto” valida que tan linda sos o saliste. Tener gancho, enganche. Que las minas piensen que te ves bien y te usen como aspiracional y que los chicos que caen en tu cuenta te escriban un privado con un “Hola linda, ¿cómo estás?. Esto, ¿sin importar lo que cueste? Yo apelo al contenido y la originalidad. Ser fiel a mí misma aunque eso signifique medir unos “K” menos en redes sociales. Me hace sentir más tranquila y conciente de quien soy y lo que genero en ustedes. Amo el diálogo. 

Me genera conflicto y  me preocupa. Escucho gente desvivirse por el nivel de influencia que tienen en redes, por llamar MÁS la atención de sus lectores. Escucho gente que monta un estilo de vida para su red, que hace un reality 24/7 de lo que le pasa. También veo gente que es apoyada por sus seguidores y que parece ser la madre teresa anti bullying cuando gran parte de sus colegas fueron víctimas de su sagaz lengua. Alguna que otra de sus puños. Lo que se escribe con la mano se borra con el delete del teclado.

Con todas estas palabras, o al menos algunas, lo que quiero es invitarlas a reflexionar sobre lo que hacen en redes sociales. Gústense a sí mismas, confíen en si mismas, poténciense y si usan las redes, que un posteo tenga verdaderamente un mensaje para las que están del otro lado. Si siguen a otras chicas, no se dejen quemar la cabeza por ideas banales, con comentarios banales. El mundo no se reduce a la ropita y el cómo me veo. Es un “elemento para” potenciarnos como mujeres. Para reflejar lo que somos. No consuman pasivamente a quienes apelan a una foto de look para promocionar cuotas sin interés, busquen a quienes sean positivas para su vida diaria. No se comparen. Y si aspiran a ser parte de esta voragine digital, no lo hagan por figurar. Disfruten. Y no crean todo lo que ven, cuando se cierran los telones la realidad es la que manda.

  1. Lucía

    6 Junio

    Hola! Comento cada tanto, y después de leer tu post, me resultó necesario hacerlo.
    ¡Cuánta razón!. Es verdad que es difícil no dejarse llevar, no contaminarse con tantas fotos, publicidad, productos que ofrecen felicidad instantánea… pero después te das cuenta que lo verdadero es otra cosa.
    Que los likes no te hacen mejor persona ni mejor amiga, hermana o hija.
    Si bien creo que son medios que se instalaron de una forma abrupta y de repente en la vorágine nos dejamos llevar exponiendo más de lo que somos, considero que de a poco algunos/as estamos replanteando su uso/abuso.
    Gracias por el espacio.
    Saludos!

  2. Pato Lopez

    3 Junio

    Absolutamente de acuerdo con vos! Agregaría también la des-personalización de muchas…. Buscando imitar hasta el último detalle nada más lindo que tener estilo propio. Lo homogéneo es aburrido. Gracias por tus neuronas.

  3. Natalia

    3 Junio

    Excelente post!

  4. Leticia

    3 Junio

    Muy buen post!

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