VEINTISIETE

blog de moda argentina

 
 

Ok, este post no habla sobre moda. ¿Un stop? Puede ser. Pero a pesar de que soy una yonki de la imagen, de la fotografía, la ropa y tengo una curiosidad inevitable por múltiples actividades que ni se imaginan, acá no hablo de lo de siempre. Y aunque  se titule veintisiete voy en cinco meses para los veintiocho y vengo simplemente a dejarles una reflexión.

Porque si mis cálculos no fallan (y las estadísticas no mienten) muchas de ustedes tienen más o menos mi edad. Un poquito más arriba o más abajo, no importa.  Y he aquí la cuestión: empezamos a crecer, crecimos. ¿Maduramos? Bueno, eso es algo más bien personal y muy subjetivo.  Lo cierto es que todas las que andamos más o menos por esta edad estamos en la misma. Y es una conversación que ya tuve muchas veces. Más bien la tengo todo el tiempo. 

Pero es que es una edad en donde ves que ya no sos tan chica ni te crees tan grande. Somos como lo que va en el medio del sandwich. Un poquito de un lado y del otro. ¿Madurando? Bueno, no sé.

Es “ese” momento de la vida en la que o una amiga se casa u otra está teniendo sus primeros hijos o las que se independizan o las que se van del país en busca de nuevas oportunidades. Tal vez incluso algunas como yo estén a punto de recibirse de una carrera eterna en la que pasaron algo más de un tercio de su vida entre apuntes y parciales. Querés terminar y cuando se acerca el final tenés euforia y melancolía. Euforia porque nos imaginamos rompiendo la noche todos los findes y melancolía por lo que dejamos atrás. Son tiempos de cambio. Todos cambiamos. Es inevitable. ¿A dónde nos lleva todo esto?¿En quienes nos estamos convirtiendo?

No puedo hablar por ustedes pero sí por mí. Y me siento en un mix entre la que fui y la que soy ahora. Renegando de mi pasado pero extrañándolo. Viviendo el ahora como nunca, feliz con lo que construí.

Soy una combinación de vivencias y actitudes que me hacen ser quien soy ahora. Con un poco de locura, alegría y calma. Porque lo que nos dan unos veintipico años de experiencia es eso. Saber con más claridad quiénes somos y qué queremos. También tener al menos una idea sobre hacia dónde vamos, con quienes queremos rodearnos, permanecer. Florecer. Si esto es madurar, bienvenido sea.

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  1. Ana En Viaje

    17 Abril

    Por la foto pensé que te casabas!
    Estas en lo cierto que las que te leemos estamos ahí. Yo un poco mas, 32, pero muchas veces sintiendo lo mismo que relatas en el post. La vida es para vivirla y madurar, un poco! jaja
    Saludos

  2. Lucía

    15 Abril

    Me doy una vuelta casi siempre, pero hoy, nobleza obliga comentar. Con 27 años y recientemente recibida, trabajando de algo que nada que ver y planeando tantas cosas, me sentí super identificada. Tal vez sea la edad de “los mixs”. Una etapa de puro cambio, pero con más conciencia que en la adolescencia, con más peso. Yo aprendí a celebrarlo y disfrutar de esta “mutación” que soy hoy, ahora. Y mañana, veremos. Bienvenida madurez, llegaste en el momento exacto.

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